Cosas que no debes hacer al comprar una vivienda

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Con una lista interminable de todo lo que “deberías hacer” al comprar una vivienda, puede parecer contraproducente enfocarse en lo que no debes hacer. Sin embargo, ser consciente de lo que debes evitar es igual de importante que saber lo que sí debes hacer, especialmente cuando se trata de la inversión financiera más grande de tu vida.

Y saber qué no hacer podría ayudarte a obtener un mejor financiamiento y la casa de tus sueños.

Puede parecer obvio no hacer ciertas cosas como cambiar de trabajo o ser codeudor de un préstamo, pero ¿alguna vez pensaste que depositar efectivo o financiar un mueble nuevo podría afectar tu capacidad para obtener una hipoteca?

Así como tu lista de “cosas por hacer” es extensa al comprar una propiedad, asegúrate de tener también a la mano tu lista de “cosas que no debes hacer”.

Sigue leyendo para asegurarte de evitar estos errores comunes y saber qué tener en cuenta antes de hacer tu primera oferta por una propiedad.

 

#1 No sobreestimes lo que puedes pagar

Antes de comenzar la búsqueda de esa propiedad perfecta, es fundamental obtener una preaprobación. Buscar viviendas fuera de tu presupuesto es una pérdida de tiempo y puede afectar tus emociones.

Además, podrías llevarte una decepción si el monto para el que te aprueban es considerablemente menor de lo que esperabas.

Lo mejor es hacer tus propios cálculos antes de reunirte con un asesor hipotecario. Por lo general, ellos calculan la relación deuda-ingreso (DTI, por sus siglas en inglés), es decir, dividen tus deudas mensuales entre tus ingresos mensuales. La mayoría busca que este porcentaje se mantenga por debajo del 33%. Por ejemplo, si tus deudas son $1,500 al mes (incluyendo pagos como carro o préstamos estudiantiles, pero no servicios como celular o electricidad) y ganas $6,000 al mes, tu DTI sería del 25%. Luego, calcularán el pago mensual de tu nueva hipoteca para asegurarse de que tu DTI total no supere ese 33%.

Una excelente forma de entender tus hábitos de gasto es llevar un control. Existen aplicaciones como Mint o Itab que te permiten registrar tus compras diarias. También puedes incluir tus facturas y calcular cuánto ahorras cada mes.

Una vez que tengas en cuenta gastos como impuestos o vacaciones, tendrás una idea clara de a dónde va tu dinero. Sustituye tu renta o pago actual por un monto de hipoteca con el que te sientas cómodo y asegúrate de que esté dentro de ese rango al solicitar un préstamo.

Tú conoces tu estilo de vida: si te gusta viajar o salir a comer, asegúrate de que tu ingreso disponible sea suficiente para mantenerlo.

 

#2 No te involucres emocionalmente

Cuando encuentras esa casa perfecta, puede ser difícil no apegarte emocionalmente. Dependiendo de la época del año o del mercado en el que te encuentres, puede haber otras ofertas sobre la propiedad o surgir inconvenientes, como problemas en la inspección, que hagan que la negociación no prospere.

Entra en el proceso de compra con una intención clara, pero con poco apego. Esto te ayudará a mantenerte positivo mientras buscas el lugar ideal.

 

#3 No hagas compras grandes

Cuando empieces a considerar la compra de una vivienda, asegúrate de evitar realizar compras importantes. Esto incluye adquirir un carro nuevo, muebles o un sistema de entretenimiento para el hogar. Los bancos revisan tu historial financiero y prestan atención a cualquier actividad reciente.

La preaprobación hipotecaria que recibes se basa en cuánto dinero tenías en tu cuenta y cuánto debías en el momento de la solicitud. Si haces una compra grande y reduces el dinero disponible, el banco podría disminuir la cantidad que está dispuesto a prestarte.

Aunque sea tentador imaginar amueblar tu nueva casa o estacionar un carro nuevo en la entrada de tu hogar soñado, es mejor esperar hasta cerrar la compra y asegurarte de que realmente puedes asumir ese gasto.

 

#4 No retires ni deposites grandes cantidades de dinero en tu cuenta bancaria

Evita retirar o depositar grandes sumas de dinero. La entidad financiera que te está otorgando el préstamo marcará cualquier depósito grande, ya que podría tratarse de un préstamo de otro banco o prestamista. En ese caso, tendrías que devolver ese dinero además de pagar tu hipoteca, lo que afectaría negativamente tu relación deuda-ingreso.

Si un familiar o tus padres te han dado dinero como regalo para el pago inicial, es posible que deban firmar una carta indicando que se trata de un regalo y que no tendrás que devolverlo. Si en realidad debes pagarlo, esa cantidad se sumará a tus deudas mensuales.

Si recibes una suma importante de dinero por la venta de algo, como un carro, o si alguien te devuelve un dinero que te debía, es probable que debas demostrar que proviene de una fuente legítima.

La mayoría de los prestamistas revisan hasta 60 días de tus estados de cuenta bancarios. Por eso, es recomendable tener toda tu documentación organizada antes de solicitar la hipoteca y asegurarte de poder justificar cualquier depósito o retiro significativo.

 

#5 No solicites más crédito

La cantidad que podrás financiar para tu vivienda dependerá de cuánto dinero tienes ahorrado y de tus ingresos, es decir, tu capital. Cualquier deuda adicional reducirá el monto para el que puedes ser aprobado, por lo que adquirir más crédito puede afectar significativamente el valor de tu préstamo.

 

#6 No firmes como codeudor en un préstamo

Puede parecer sentido común, pero si un amigo o familiar te pide que firmes como codeudor en una hipoteca, podrías no verlo como un problema. Sin embargo, hacerlo puede afectar seriamente tus propias posibilidades de obtener un préstamo.

Si esa persona deja de pagar, tú serías responsable de la deuda, lo que podría afectar tu capacidad para cumplir con tus propios pagos. En situaciones como esta, lo mejor es proteger tus propios intereses financieros.

 

#7 No financies nada

Junto con la compra de una nueva vivienda, suelen venir nuevos electrodomésticos, muebles y tal vez un televisor grande. Sin embargo, financiar cualquier cosa mientras estás solicitando una hipoteca o antes del cierre puede hacer más daño que bien.

Evita la tentación de adquirir todo lo que necesitas de inmediato para tu nuevo hogar y concéntrate primero en tu capacidad para costear la vivienda.

 

#8 No cambies de trabajo, renuncies ni inicies un negocio

Tu capacidad para demostrar estabilidad financiera es uno de los factores más importantes para obtener una hipoteca. Renunciar o cambiar de trabajo puede aumentar el riesgo percibido por el prestamista, ya que podría indicar que no tienes una situación económica estable.

Si estás pensando en aplicar a un nuevo empleo o iniciar un negocio, lo mejor es hacerlo después de haber cerrado la compra de la propiedad. Y, por supuesto, trata de no perder tu empleo.

 

#9 No dejes de pagar tus préstamos

Si tienes préstamos en curso, asegúrate de no atrasarte en ningún pago. Probablemente no lo hayas hecho si tienes buen crédito, pero es importante ser aún más cuidadoso cuando estás solicitando una hipoteca.

A veces pueden ocurrir errores involuntarios, como estar de viaje por trabajo, de vacaciones durante un período prolongado, o enfrentar situaciones personales como una hospitalización o la enfermedad de un familiar, lo que puede hacer que descuides tus pagos.

Sin embargo, un retraso de 30 días puede reducir tu puntaje crediticio en más de 100 puntos. Por eso, es fundamental mantener tus finanzas en orden, especialmente cuando tu historial crediticio es clave para obtener la preaprobación.

 

#10 No cambies de banco

Puede que no cambies de banco con frecuencia, pero a veces ofrecen incentivos como televisores o dinero en efectivo al abrir una cuenta. Aunque puede ser tentador, especialmente en ese momento, puede afectar negativamente tu preaprobación hipotecaria.

Lo mejor es mantenerte con tu banco actual para poder presentar al menos 60 días de movimientos y saldos de cuenta. Puede parecer algo menor, pero cambiar de banco a último momento puede complicar el proceso más de lo necesario.

Conclusión

La lista puede ser más larga de lo que esperabas, pero puedes evitar muchos problemas al entender qué factores pueden afectar tus decisiones y tu capacidad para obtener financiamiento al momento de comprar una vivienda.

Al organizar tus finanzas y documentos antes de solicitar una preaprobación, y obtener esa preaprobación antes de empezar a buscar casa, tendrás una gran ventaja. Una vez que la tengas, sabrás exactamente qué evitar, lo cual también te ayudará durante el proceso hasta el cierre.

¡Y listo! Evita comprar ese carro nuevo, mantente con tu banco actual y cumple con tus pagos a tiempo. Obtener una preaprobación hipotecaria puede ser estresante y tomar tiempo, pero vale totalmente la pena cuando finalmente recibes las llaves de la casa de tus sueños. 🏡✨